Estas deliciosas paletas heladas combinan el dulzor tropical de la piña con la cremosidad del coco, creando el postre perfecto para refrescarte en un día caluroso. Son fáciles de preparar y no solo son un placer para el paladar, sino también una opción saludable para compartir con toda la familia.

Ingredientes:
  • 2 tazas de piña fresca o congelada, en trozos
  • 1 taza de leche de coco (puedes usar leche de coco enlatada para mayor cremosidad)
  • 2 cucharadas de miel, jarabe de agave o azúcar (opcional, según el dulzor de la piña)
  • 1/2 taza de coco rallado (opcional, para mayor textura)
  • 1/2 taza de agua o jugo de piña (para ajustar la consistencia, si es necesario)
Preparación:
  1. Licúa los ingredientes principales: En una licuadora, mezcla los trozos de piña, la leche de coco y la miel o endulzante hasta obtener una mezcla suave y homogénea. Si queda muy espesa, añade un poco de agua o jugo de piña para facilitar el licuado.
  2. Incorpora el coco rallado: Si deseas un toque de textura, agrega el coco rallado a la mezcla y revuelve con una cuchara en lugar de licuarlo, para que se mantengan las hojuelas.
  3. Vierte en moldes: Llena los moldes para paletas heladas con la mezcla, dejando un pequeño espacio en la parte superior para que no se derrame al congelar.
  4. Coloca los palitos: Inserta los palitos de madera en cada molde, asegurándote de que queden bien centrados. Si usas moldes sin tapa, puedes cubrirlos con papel aluminio y perforar un agujero para el palito.
  5. Congela: Lleva los moldes al congelador y deja reposar por al menos 6 horas o hasta que las paletas estén completamente sólidas.
Sugerencia:

Para un toque especial, antes de servir, sumerge las paletas en un poco de coco rallado adicional o en chocolate derretido. Estas paletas también se pueden personalizar agregando trozos pequeños de frutas como mango o fresas para un efecto marmoleado. ¡Perfectas para disfrutar en un picnic o junto a la piscina!

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